Un error estructural en la realidad genera una falla en el espacio-tiempo que afecta la onceava dimensión, haciéndola canibalizar las dimensiones inferiores. Los Dueños de la Nada, entidades primordiales que consideran la existencia como una anomalía intolerable, descienden al campo de la carne para borrar el universo.
Ante esta amenaza absoluta, la humanidad responde con lo impensable: guerreros de todas las eras, dioses que pueden sangrar, monstruos que pueden caer y héroes olvidados marchan juntos en la negativa final a desaparecer. Esta es la historia de la última batalla entre lo infinito y lo efímero, donde la voluntad de vivir desafía al vacío eterno.